Por fin, un problema "viejo" entra en vía definitiva de solución.
Han pasado veinte años, los mismos que lleva Viejo al mando de la nave municipal, desde aquella inversión que pretendió ser una depuradora nueva, al mismo pie del Duero. Hoy, el esqueleto desguardamillado de aquella construcción frustrada ha quedado para la posteridad como monumento a la incompetencia.
El problema de la contaminación de las aguas residuales quedó en fase de hibernación durante veinte años.
Luego llegaron las amenazas de multa de la CHD, porque Laguna seguía contaminando el Duero de forma impenitente.
Sin embargo, mientras contaminaba, Laguna encabezó el proyecto europeo Hidrosource para promover un desarrollo sostenible del propio Duero, al que estábamos envenenando diariamente con nuestras aguas fecales. Hidrosource acabó (en nada) y nosotros seguimos envenenando el río. Y empezamos a figurar en las estadísticas de los malos. Nos empezaron a señalar con el dedo. Éramos en España casi la única ciudad que superando los 20.000, seguíamos jodiendo el medio ambiente con nuestrasn aguas..
La situación se hizo insostenible. Viejo, puesto en evidencia, empezó a echar balones fuera... "que yo no he sido, que ha sido periquito"... que la culpa es de la Junta... que la culpa es de la CHD... que el Plan Hidrológico no salió... que si los Reyes Católicos no tenían que haber conquistado Granada..., que si el descubrimiento de América nos hizo mucho daño..., y viendo que la ola se le echaba encima fue y llamó a la casa de León:
- Que si me dejas enchufar mis residuales a tu lavadora...
- Vale, pero tú pagas lo que yo te diga, que la burra es mía.
Y se fue con las orejas gachas, porque León es un alcalde muy fiero. Y llegaron las elecciones. Viejo hinchó el pecho y dijo:
- ¡Yo os voy a traer una depuradora nueva; y el que quiera, que me siga!
Y los del PP le siguieron. Pero la Junta le dijo:
- ¿Dónde vas, chaval, si no te vamos a dar ni un duro?
Y Viejo se comió su orgullo y volvió a la casa de León:
- Buenas, que venía por lo de las residuales...
- Pero, otra vez tú. ¿Es que no te he explicado ya cómo va esto?
Pero héte aquí que a León le dio un ataque de generosidad y le hizo una rebaja (que a lo mejor tiene que pagar la Junta). Y Viejo vuelve a su pueblo con la conquista:
- ¡ Vecinos, os traigo el mejor acuerdo. A León le he rebajado los humos y no le ha quedado más remedio que rendirse! ¡Su lavadora, ahora es nuestra también!
Pero cuando llega a casa y hace cuentas, cae en eso, en la cuenta: - ¡60 euros por vecino!¡ un 100% de subida!, estos me corren a gorrazos.
Y entonces se acuerda de Lanzarote; no para huir... Lazarote el de Salamanca, ese al que los vecinos le han puesto el ayuntamiento patas arriba por la subida de las tasas... y pensando en Salamanca, a Viejo le rilan las piernas...
El siguiente capítulo tratará de cómo Viejo se las arregló para convencer a los vecinos de que una subida de un 100% en la tasa del agua era una buena subida ( y es que es una buena subida)
Enviado por Cronopio
jueves, 17 de enero de 2008
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